Respuestas clave a preguntas nunca formuladas
Desde hace mucho tiempo vengo observando la costumbre que solemos tener los informáticos de, ante una consulta, responder con cosas diferentes a las que te están pidiendo.
Mientras redacto estas lÃneas, está como primera noticia un ejemplo que ilustra lo que digo a la perfección.
Básicamente, lo que se pregunta es:
– Oiga, quiero conocer un entorno gráfico para programar en Java con Swing.
Pero una gran parte de las respuestas parecen contestar a algo diferente a lo que se pide. Por ejemplo:
– Programa en modo texto.
– No uses Java, usa Groovy.
– No uses Swing, usa Qt.
– Usa GTK.
– Usa JavaFX.
– Usa Google.
La mayorÃa de estas respuestas son completamente de buena fe, con una intención sincera de ayudar con el problema, pero fallan al estar ofreciendo algo diferente a lo que ha pedido.
Porque el apurado pobrecito hablador no habÃa preguntado en qué lenguaje le convenÃa programar, ni qué kit gráfico era el más apropiado, ni mucho menos cuál es el mejor método para encontrar la información. Lo que ha preguntado es qué entorno es mejor para programar en Java con Swing.
Éste es sólo un ejemplo, pero la situación se repite infaliblemente cada vez que alguien pide un consejo para hacer algo. Una fuerza nos impulsa a los informáticos a vender nuestra moto, aunque el interesado ya tenga pensado otro modelo.
Uso la primera persona, porque reconozco que todavÃa caigo muchas veces en el mismo pecado, como cuando recomiendo GNU/Linux a alguien que lo que está buscando es un antivirus para Windows.
No pretendo moralizar, porque soy consciente de que es una de esas cosas que siempre han sido asà y siempre lo serán, pero mirado desde esa perspectiva se puede encontrar gracia en el asunto. Si el resto del mundo tuviera la misma actitud con nosotros, me imagino la siguiente situación en un foro de cocina:
– Hola, ¿alguien me puede dar un consejo para que el arroz no se me pegue en la paella?
– Si lo haces bien no tiene por qué pegarse.
– No te merece la pena hacer una paella. La tortilla de patatas está mucho más rica.
– No te empeñes en que no se pegue. El arroz pegado está muy bueno.
